Concepto de hilo

De etimología latina, la palabra hilo deriva de “filum” designando una fina hebra confeccionada del retorcimiento de una fibra textil, obtenida a partir del algodón, la seda, la lana o el lino con aplicación en la costura, el bordado o el tejido, siendo el primero más fino que los restantes.

Algunas ropas blancas, como sábanas o manteles se llaman de hilo, pues se confeccionan con cáñamo o lino.

También designa cualquier hebra de cualquier material con tal de que sea delgada, como los hilos de alambres, o las sutiles hebras que entrelazan los gusanos o arañas para tejer sus capullos o telas, y también a los finos chorros de agua, que resultan insuficientes para su destino, por ejemplo “no pude bañarme, de la ducha solo salía un hilo de agua”.

En Odontología se llama hilo dental a los filamentos fabricados con nylon, que permiten al introducirse entre los dientes, retirar los restos de alimentos, favoreciendo la higiene bucal, y evitando la aparición de caries.

En una conversación, seguir su hilo, significa entender al interlocutor en lo que quiere comunicarnos, y por parte de quien la expresa, no desviarse hacia otros temas y provocar incoherencias que dificultan su comprensión por parte del oyente.

En Informática, se designa con el nombre de hilo de ejecución de un sistema operativo, a la más reducida unidad de procesamiento de que pueda valerse, que posibilita realizar al unísono varias funciones.

Hilo, fue en la Antigua Grecia, un personaje mitológico, nieto del dios Zeus e hijo del héroe Heracles.

Otra acepción de hilo, derivado en este caso del latín “hilum” designa a la raya negra que puede encontrarse en la extremidad de las habas.