Concepto de huída

La palabra huída alude a la acción y al efecto de huir, verbo originado en el latín “fugere” con el significado de “escapar”.

La huída implica alejarse rápidamente de un peligro real, imaginario o potencial, o de una situación embarazosa, incómoda o que cree algún lazo de responsabilidad. La huída en general se debe a una reacción natural de protegerse, pero en muchos casos puede ser vista como cobardía, como cuando se hace para evitar un riesgo necesario o que traerá consecuencias a otros, como por ejemplo la huída de un soldado de un campo de batalla por temor o la de un padre a las responsabilidades para con su hijo.

Concepto de huída

Es muy común que tanto personas como animales grandes y pequeños emprendan la huída (escapen) ante un peligro, lo que comúnmente se realiza como acto reflejo. Por ejemplo: “Prendí la luz de la cocina y observé la huída de algunas cucarachas”, “Las ovejas huyeron espantadas ante la presencia del lobo”, “Las tropas vencidas por el enemigo de un modo aplastante emprendieron una desordenada huída” “los ladrones, en su huída dejaron caer parte del botín”. En otras ocasiones puede ser planificada: “Debemos organizar la huída de nuestros secuestradores, pues ya los hemos reconocido y si no escapamos, nos matarán”.

La huída puede ser de pensamientos, cuando necesitamos olvidar ciertas cuestiones que nos preocupan o agobian, distrayéndonos en cosas mas felices: “He organizado un viaje al campo, para que mis pensamientos huyan del desamor de mi esposo y se concentren en la paz y la armonía de la naturaleza”.

Se puede también huir de los vicios, del pecado, del amor, del compromiso, de las responsabilidades, etcétera.

Se aplica también al tiempo, que al transcurrir de modo veloz e inexorable, huye, llevándose nuestro presente y transformándolo en pasado.