Concepto de inaudito

La palabra inaudito resulta de la unión de dos vocablos latinos: el prefijo privativo “in” y “auditus” participio del verbo “audire” que significa escuchar u oír. Por lo tanto según su origen etimológico inaudito es lo no escuchado, lo que nunca llegó a nuestros oídos y por lo tanto resulta raro.

Son hechos que no se registran con habitualidad y que por ello nos causan sorpresa, y hasta en ocasiones, podemos considerar tales situaciones como ilógicas o incoherentes. Por ejemplo: “Es inaudito que un niño de apenas dos años ya pueda leer”, “Es inaudito que haya nevado en Buenos Aires, tal como sucedió el 9 de julio de 2007” o “Me resulta inaudito comprobar que haya personas capaces de realizar actos tan malvados”.

Concepto de inaudito

En el ámbito jurídico, una decisión judicial inaudita, novedosa, por parte de los máximos tribunales de un Estado, puede hacer variar la jurisprudencia. Por otra parte si la sentencia inaudita es reprochable, puede derivar en el juicio político de los magistrados.

Lo inaudito puede, como vemos, sorprendernos de modo positivo o negativo, según los casos, ya que lo que no sucede con frecuencia, pueden ser cosas buenas o malas, y en este último caso, resultar repudiables.

Calificar algo de inaudito es algo subjetivo, salvo que sea algo de extrañeza extrema, pues lo que para alguien resulta inaudito a otro puede no sorprenderlo si ya ha experimentado una situación similar, o por su temperamento no es fácil de asombrarse. Ejemplo: “A mi abuela los adelantos tecnológicos le resultan inauditos, sin embargo a mí, que nací con ellos, me resultan totalmente normales”.

Un sinónimo de inaudito es insólito, palabra integrada también por el prefijo de negación “in” y por “solitus” que indica lo que acostumbra ocurrir, indicando también lo que resulta extraño o diferente.