Concepto de incendio

El vocablo incendio, etimológicamente deriva del latín “incendium” y se refiere a un gran fuego, que se propaga incontroladamente, y que provoca un peligro o la destrucción o deterioro de cosas muebles e inmuebles, o causan heridas de diferente magnitud a personas, plantas o animales, por quemaduras o intoxicación, que pueden acarrear la muerte.

Se originan en forma natural, accidental (por ejemplo como consecuencia de un cortocircuito, de la caída de una vela encendida o un cigarrillo) o puede ser provocado intencionalmente. En este último caso constituye un delito, sancionado por las leyes penales, con la sola generación del peligro, o sea, constituye un delito potencial, sancionable aún cuando el daño no se hubiera concretado.

Los incendios forestales destruyen bosques, ocasionando una gran pérdida para el medioambiente y los ecosistemas. En general ocurren en las épocas de sequías, donde las plantas se tornan inflamables al igual que la atmósfera. Otra causa natural de incendios forestales son los rayos. Sin embargo, son las acciones humanas las que más incendios producen. Algunas veces las quemas deliberadas se usan para destruir basuras o pastizales, si bien no son incendios, pueden provocarlos si se descontrola el fuego.

Los bomberos son las personas dedicadas a combatir el fuego y extinguir incendios. Es posible contratar seguros contra incendios para prevenir el riesgo, a cambio de una prima, que se abona a la compañía aseguradora, que se hace cargo de los daños si ocurre el siniestro, salvo que sea provocado dolosamente por el asegurado.

Metafóricamente se habla de incendio, para aludir a pasiones muy intensas y de difícil control. Por ejemplo, “mi amor por ti, invade mi alma de un fuego incontrolado, e incendia todo mi ser”.