Concepto de inseguridad

La inseguridad es el antónimo y la negación de la seguridad (del latín “seguritas” que significa no guardar cuidado ni preocupación ni temor). Por lo tanto la inseguridad es un estado anímico de preocupación motivado por sentirse no seguro, y por lo tanto, temeroso. Esto puede deberse a características propias de la personalidad, que hace que ciertas personas no crean en sí mismas como capaces de lograr las metas propuestas, provocado por una baja autoestima, o que consideren falsamente que los demás, sean personas u objetos que lo rodean, puedan alterar su tranquilidad y ponerle obstáculos provocándole riesgos en su vida, sus propiedades, o sus acciones. Otras veces los motivos de inseguridad externos son reales, como cuando uno tiene la certeza de que avecina una catástrofe natural, un estado de guerra, ladrones, asesinos, etcétera. También la inseguridad interna puede ser veraz, como cuando alguien se siente inseguro de aprobar un examen porque no estudió lo suficiente.

Hay sociedades que son más vulnerables que otras a sufrir inseguridad, tanto natural como humana, ya que las más seguras están mejor preparadas para afrontar estas contingencias. Erradicar la inseguridad pública es un deber del Estado, que debe garantizar la seguridad a sus habitantes haciendo cumplir las leyes, a través de sus fuerzas de seguridad, que actúan evitando accidentes de tránsito (por ejemplo, imponiendo multas por contravenciones) o situaciones delictivas, como robos, secuestros, asesinatos, etcétera. También el Estado debe en la manera de lo posible resguardar contra los fenómenos naturales (desagües suficientes para evitar inundaciones, evacuaciones, normas de seguridad e higiene, etcétera) o humanos (controlar que las construcciones no ocasionen daño, por ejemplo).