Concepto de insondable

La palabra insondable está integrada por el prefijo de privación “in” por la palabra sonda que procede del francés “sonde” con el significado de aquel instrumento que posee una pesa en el extremo de una cuerda, que sirve para medir la profundidad de las aguas marinas, y fue usado entre los marinos del siglo XVII, más el sufijo de posibilidad “able”. De su etimología podemos concluir que lo insondable es aquello que no se puede descubrir, pues su fondo como en el caso del mar o por extensión, en el sentido de su verdad, es tan profundo que no se puede llegar a él.

Concepto de insondable

Con respecto a las cosas, además del mar, podemos usarlo en los siguientes casos: “Los caminos que Dios nos ha marcado son insondables”, “Este pozo es tan profundo y abismal, que lo que cae en él es irrecuperable, ya que es insondable” o “La niebla es tan espesa que hace insondable el camino”.

Un secreto insondable es aquel que permanece oculto y que nadie revela, por ejemplo: “Miro tus ojos llenos de misterios y quiero descubrir esa tremenda tristeza que se refleja en ellos, pero son insondables, no puedo penetrar en ellos”, “El secreto insondable de la creación sólo puede ser revelado por Dios”.

En Filosofía, los escépticos, creen que la verdad objetiva es insondable, ya que a ellas no puede llegarse ni por los sentidos ni por la razón. Cuando alguien afirma algo, sólo está dando una opinión.

En Psicología, Lacan habla de “la insondable decisión del ser” como aquel momento en que el ser humano se pregunta o interroga por su propio ser, en donde chocan por un lado lo que los otros desean de él y lo que él mismo quiere. A partir de allí se construyen las respuestas propias con insondables decisiones.