Concepto de locuaz

Para encontrar el origen etimológico de la palabra locuaz hay que retroceder en el tiempo e ir al latín y más concretamente a los vocablos loquax y a loqui. Términos referidos al verbo hablar y al sustantivo locutor.

Partiendo de dicha premisa, tenemos que subrayar que el concepto que nos ocupa es un adjetivo que viene a emplearse para definir a toda aquella persona que se caracteriza de manera fundamental porque habla mucho o demasiado, según lo que estiman quienes están a su alrededor.

Esta definición viene a determinar que dicha capacidad oral, aunque a nivel de relaciones personales puede no ser muy bien vista, es una cualidad muy apreciada en aquellos hombres y mujeres que se dedican a determinadas profesiones que requieren de dicha locuacidad.

En este sentido, personas del mundo de la docencia, de la política o de la actividad comercial deben ser locuaces para alcanzar un mayor éxito en su carrera. Así, por ejemplo, podría decirse: “La primera característica necesaria de todo comercial es que sea alguien locuaz pues de esta manera logrará convencer al cliente y venderá sus productos”.

Una segunda acepción del término que nos ocupa también se expresa en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española donde se viene a dejar patente que aquel es empleado en México para definir a una persona que está loca, que ha perdido totalmente la razón. Un significado este que no procede directamente del latín sino que ha sido fruto de una evolución moderna.