Concepto de microempresa

La empresa es una organización, conformada por un grupo de personas reunidas en vistas un objetivo, para lo cual cuenta con recursos, desarrollando actividades en las áreas rurales, comerciales, industriales, financieras o de servicios, con fines lucrativos.

Según su tamaño pueden clasificarse en grandes, medianas, pequeñas o micro-emprendimientos. Toda empresa supone la idea de riesgo, y para quienes cuentan con escaso capital, puede significar una salida a su situación de falta de trabajo, o de lo contrario, agravar su situación financiera. En épocas de crisis y de falta de empleo surge la alternativa, nada despreciable, de ingresar al mundo de los negocios en la actividad empresarial, pero no son pocos los que se lanzan a la aventura sin conocer los riesgos.

Un estudio de mercado del producto que se pretende lanzar es un paso previo insoslayable. La idea puede ser buena, pero no tener aceptación entre los potenciales consumidores, lo que dependerá también de la zona donde se venderá el producto, de las posibilidades económicas y gustos de los habitantes del lugar, además de analizarse la competencia contra la que habrá que luchar. Otro gran problema es la obtención de recursos. Una empresa debe comenzar a funcionar con su capacidad a pleno, para que pueda tener solidez competitiva.

Una microempresa, según la Unión Europea, es aquella cuyos empleados no superen el número de diez, o que su facturación no sea mayor a dos millones de euros anuales. Las pequeñas empresas tienen entre 11 y 49 trabajadores y las medianas entre 50 y 249.
En los países de América latina se denominan PYMES, comprendiendo pequeñas y medianas empresas.

Este concepto de microempresa rige desde el 1 de enero de 2005, con el fin de aumentar la seguridad jurídica de estas empresas y disminuir su riesgo, alentando la inversión.

La OIT (Organización Internacional del Trabajo) considera como microempresa a aquella cuyos empleados no sean más de diez, incluyendo al microempresario y sus familiares, remunerados o no. Son de constitución informal, y el nivel de educación del microempresario no debe superar la escolaridad media.

Las microempresas o las PYMES son integradas por personas con iniciativa, pero poca capacidad económica por lo que requieren ayuda de financiera con planes crediticios flexibles para poder iniciarse y crecer, o por lo menos subsistir.

Ser o no una microempresa tiene importancia en cuanto a la posibilidad de recibir subsidios por parte del estado.