Concepto de mónada

La palabra mónada se originó en dos vocablos del idioma griego: “monas” con el sentido de uno o de unidad y “ados” que significa “en relación con”.

Son mónadas las sustancias indivisibles, esencialmente diferenciadas entre sí, que integran el universo, conformándolo.

Platón, filósofo griego que vivió entre los años 427-347 a. C, dijo que las mónadas eran ideas, separadas del mundo sensible.

Para los pitagóricos es la unidad indivisible y perfecta, que se encuentra contenida en la materia y en el espíritu.

El historiador griego Diógenes Laercio, que vivió en el siglo III, dijo que el origen del mundo se encuentra en la unidad o mónada, de donde van surgiendo en forma sucesiva la díada, los números, para seguir derivando de ellos los elementos tridimensionales, los de cuatro dimensiones (tierra, agua, aire y fuego) y surgir a posteriori, y así de creaciones causales el resto de los elementos que integran el universo.

El filósofo Gottfried Wilhelm Leibnitz (1646-1716), en su “Monadología” al estudiar la sustancia, se opone a Descartes que la identifica con la extensión, diferenciando el alma del cuerpo, como sustancias muy diferenciadas; y a Spinoza que dice que es Dios; para afirmar que la estructura de la realidad surge de la actuación de las mónadas, que son sustancias simples, inmateriales e infinitas, o sea, sin extensión, que a su vez han surgido de la creación divina y de estructuras que les asignan armonía. La mónada forma arte de las sustancias complejas.

En Biología reciben la denominación de mónadas o monadófitos los animales sencillos unicelulares (en realidad son un grupo intermedio entre lo más primitivo del reino animal y las algas, que viven en las aguas estancadas, y que poseen flagelos que usan para nadar, teniendo además, plastidios coloreados.