Concepto de monografía

Es el análisis sistemático y crítico, por escrito, de un tema específico, utilizando diversas fuentes, realizado por una o varias personas, con fines de compilación (análisis comparativo y crítico de la bibliografía existente sobre el tema) o investigación (descubrir algo novedoso o inédito sobre la cuestión) o exposición de casos, que pueden ser cotejados con otros (se utiliza en materias de índole práctico, como medicina) partiendo de una hipótesis que se pretende confirmar o rechazar.

Lo primero que debemos tener para iniciar el trabajo monográfico es el tema, que puede haber sido ya asignado, o sujeto a elección de quien lo va a realizar. En el último caso convendrá no elegir un tema al azar, sino seleccionar varios, e investigar sobre ellos, para conocer cual es el más interesante, y el que presenta más temas polémicos o dignos de profundizar. Es conveniente la consulta a especialistas para obtener asesoramiento confiable, y delimitarlo lo más estrictamente posible, a un aspecto determinado, para que pueda abordárselo en su totalidad. Además es preciso que quien va a realizar el trabajo sienta que es un tema interesante de estudio, ya que así su interés será mayor, y el resultado más satisfactorio.

Una vez seleccionado el tema, se debe reunir el material, que puede consistir en bibliografía, extraída de bibliotecas reales o virtuales (conviene cotejar información de ambas). Recordar que en la bibliografía virtual es preciso asegurarse que la fuente de información sea confiable). Es muy interesante recurrir a artículos periodísticos que muestren la perspectiva real del problema en su aplicación práctica, realizar entrevistas a profesionales y conocedores de la cuestión, o recurrir a datos estadísticos.

El trabajo en su redacción definitiva debe estar precedido por una carátula con los datos del autor, y el tema a desarrollar; luego debe poseer una introducción que explicite el, o los objetivos, un índice que facilite la lectura, y luego del contenido propiamente dicho, o desarrollo, que puede estar dividido en títulos y/o capítulos, expuesto en un número considerable de páginas (algunos autores hablan de por lo menos cien, y otros sostienen que mientras sea interesante, no importa si contiene pocas páginas) en forma clara, sin faltas ortográficas, argumentado y razonado. Posteriormente debe realizarse una conclusión, que incorpore la opinión personal del autor. Lo último que debe anexarse es el material bibliográfico utilizado, ordenado alfabéticamente, por autor.