Concepto de motivo

La palabra motivo etimológicamente proviene del latín “motivus” que significa provocar movimiento, implicando un hecho psicológico que nos mueve a obrar, capacidad que poseemos todos los seres animales, para satisfacer nuestras necesidades físicas, y en el caso de las personas, también las intelectuales.

En algunas oportunidades, los motivos, llevan al individuo a abstenerse de obrar, como por ejemplo, motivado por el miedo, alguien no viaja en avión.

Este impulso a obrar o a no hacerlo, explica el por qué se han producido las conductas o abstenciones, y constituyen la intención del acto, el aspecto interno que se materializa en el obrar (o en el omitir en su caso). Cuando alguien no encuentra motivos para actuar se dice que se halla desmotivado.

Existen motivos primarios, elementales o básicos tendientes a la conservación de la vida y la salud. Así por ejemplo, el animal caza para conseguir el alimento, o el hombre construye su casa para resguardarse de las inclemencias del tiempo.

En el hombre hay otros motivos superiores, dados por su intelectualidad y por su carácter de individuo social que lo impulsa a superarse moral e intelectualmente para ocupar un rol dentro de la estructura social. Así el niño va a la escuela para aprender, y luego conseguir trabajo o acceder a estudios superiores.

Hay motivos reales y otros aparentes, disimulados en el obrar, que muchas veces hay que descubrir. A veces las simulaciones de motivos se hacen ex profeso, como cuando un asesino dice que su acto fue motivado por una agresión previa de la víctima siendo eso mentira; y otras veces la propia persona que actúa confunde los motivos por los que actuó (se autoengaña). Esto sucede por ejemplo, cuando una madre deseosa de ver logradas sus propias metas frustradas obliga a su hijo a que le gusten determinadas cosas que ella hubiera deseado poder realizar, pero cree que lo hace para que su hijo triunfe en la vida.

En música, se llama motivo al conjunto de notas formadas por no más de dos compases, repetidos en una canción en varias oportunidades.

En diseño, se denomina motivo, a los elementos decorativos que se repiten. Por ejemplo: “Te muestro todos los motivos (figuras) de estas telas” o “Hay muchos motivos de tapas de cuadernos entre los cuales puedes elegir”, refiriéndose a las variedades de ilustraciones.