Concepto de obturación

La palabra obturación hace referencia tanto a la acción como también al efecto de obturar. Obturar procede etimológicamente del latín “obturare” verbo integrado por el prefijo de oposición “ob” y por “turare” en el sentido de taponar, cerrar u obstruir.

Para realizar una obturación se necesita una abertura, hueco o conducto, susceptible de ser cerrado, y algún objeto o material capaz de sellarlo o cerrarlo en forma total o parcial.

Una cañería se obtura cuando algún material se introduce en ella e impide que el líquido o gas, circule por allí. Ejemplo: “Mi hijo ha tirado un juguete por el inodoro y obturó la cañería” o “Tuve que llamar al plomero, para destapar, pues el albañil tiró material en el desagüe, y lo obturó”

Concepto de obturar

En fotografía la velocidad de obturación alude al período de tiempo en el cual un dispositivo de la cámara, denominado obturador, realiza el control del tiempo por el cual la luz arriba al dispositivo fotosensible.

En Odontología se obtura una pieza dental (vulgarmente se dice “empasta”) cuando al retirarle la caries y limpiar adecuadamente la cavidad resultante, se procede a cerrar el hueco que ha quedado dando la forma originaria del diente o muela, propiciando una masticación adecuada, y evitando en lo posible, que se generen caries a futuro. Para obturar o cerrar la cavidad se usan varios tipos de materiales, como amalgamas que se fabrican con aleación de mercurio y otros elementos, como estaño, plata, oro cinc o cobre, siendo económicas pero poco estéticas; ionómeros de vidrio; “composites”, o resinas compuestas de variados elementos; cementos; porcelanas, etcétera. En endodoncia, la obturación del conducto tiene por fin rellenar tridimensionalmente el sistema de conductos radiculares.