Concepto de opresión

Derivada etimológicamente de la palabra latina “oppressionis”, opresión tiene el significado de apretar o presionar. Está integrada por la partícula “ob” = “confrontar” “poner enfrente” y por “premere” = apretar o ahogar, que a su vez tiene su origen en el indoeuropeo “per” = “golpear”.

La opresión, esa sensación de ahogo, puede ser causada por un agente físico o biológico. Un ejemplo del primer caso sería cuando alguien queda atrapado entre escombros, y siente que no puede respirar. Sin embargo nuestro propio cuerpo puede darnos esa sensación de opresión por alguna patología, como cuando sentimos una opresión en el pecho (que algo lo aprieta muy fuerte) ante un infarto de miocardio, que puede conducir a la muerte del paciente. El estrés y la angustia también puede crear esta sensación, y producirnos ganas de llorar para liberarnos de esa opresión, para “desahogarnos”.

Concepto de opresión

Cuando una autoridad social o política, restringe las libertades de quienes están sometidos a su mando, conduciéndose no con autoridad sino con autoritarismo, despóticamente, también se llama opresión. Ejemplos: “el patrón no cumple con las leyes laborales y los empleados están oprimidos por largas jornadas de trabajo y trato desconsiderado” o “el gobierno oprime con impuestos a las clases más humildes”. La resistencia a la opresión fue considerada un derecho natural para filósofos iluministas que inspiraron a los revolucionarios franceses, como el caso de John Locke, aunque era una idea que ya concebían los filósofos griegos, o sea el derecho del pueblo de rebelarse contra leyes injustas y tiránicas. La Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 también contempla la posibilidad de que el pueblo resista a la opresión, pero solo en situaciones extremas, siendo preferible acciones pacíficas para que los derechos de los ciudadanos no sean atacados.