Concepto de pendiente

La palabra pendiente se deriva del verbo pender, del latín “pendere” que significa “colgar”.

Una pendiente en un terreno es un pronunciado desnivel, una inclinación, que puede resultar peligrosa. En una línea recta, la pendiente es el grado de su inclinación. Las laderas de las montañas tienen pendientes por las cuales alguien puede resbalar y caer. Las pendientes son muy difíciles de subir y fáciles de bajar, aunque en ambos casos debe tenerse mucho cuidado, sea que se transite a pie o en un vehículo.

Los tejados de las casas, deben tener pendientes para que las aguas de lluvia puedan escurrirse. Para un techo de tejas la pendiente mínima es de un 30 % aproximadamente.

Las redes de tuberías también necesitan tener pendiente para que los fluidos (a veces también sólidos) que por allí circulan, logren desplazarse.

Tener algo pendiente es tenerlo en cuenta para su realización aunque aún no se lo haya concretado. Quien tiene muchas cosas pendientes, si es una persona responsable, puede sentirse por ello preocupado: “Tengo tanto trabajo que no logro poner al día varios temas pendientes” o “Tengo aún pendiente la confirmación de la reunión que me solicitaron mis empleados”.

Estar pendiente de un asunto o cuestión es estar alerta y pensando todo el tiempo en ello, pues para esa persona se trata de temas importantes: “Estoy pendiente de que me avisen sobre la salud de mi madre” o “Mi jefe me tiene pendiente sobre el tema de mi ascenso, no sé cuando me contestará”.

Algo pendiente es también algo que está suspendido en el aire, sostenido por algún elemento, pudiendo usarse en sentido material o espiritual: “La medalla está pendiendo de una hermosa cadena de oro” o “Mi vida está pendiendo de un delgado hilo”.

Como joya, los pendientes o aros, son adornos que se colocan en el lóbulo de las orejas, y se han usado desde la antigüedad siendo una moda que de acuerdo a las culturas son solo para las mujeres o también para los hombres. Los hay de materiales nobles y costosos, y otros de fantasía.