Concepto de perpetuidad

La perpetuidad es un sustantivo abstracto que hace referencia a la calidad de perpetuo, del latín “pepetuus”, vocablo integrado por el prefijo de totalidad “per” más el verbo “petere” en el sentido de “pedir”.

La perpetuidad alude a todo lo que no tiene fin, ya que nunca acaba, y por lo tanto son pocas las cosas que gozan de perpetuidad en el sentido literal del término. Aquellos que sostienen la existencia de un alma inmortal pueden predicar de ella la perpetuidad.

Sin embargo, suele hablarse de perpetuidad en relación a algo o alguien, si lo perpetuo lo acompaña durante toda su existencia. Así cuando hablamos de una condena a reclusión perpetua, implica que el reo nunca saldrá en libertad mientras dure su existencia. Lógicamente la condena terminará con su muerte. Lo mismo puede decirse de aquellos que ostentan poderes perpetuos, que son sinónimos de vitalicios, transmitiéndose a veces a los herederos.

Concepto de perpetuidad

La Historia puede hacer que el recuerdo de ciertos hechos o personajes se perpetúen en el tiempo, al quedar registrados y poder ser transmitidos de generacion en generación.

Con respecto a los sentimientos sucede algo similar: cuando se dice que un amor o un odio es perpetuo, quiere significar que lo acompaña siempre, mientras viva, aunque algunos aseguran que ese sentimiento se lo llevarán a la eternidad, lo que resulta incomprobable.

En materia financiera, la perpetuidad se refiere a una serie de pagos que se aplican siempre, por ejemplo en el caso de una dotación que hace un filántropo donde hace aportes regulares a una institución benéfica. También ocurre en el caso de pago continuo de dividendos a accionistas, si se viene haciéndolo desde ya mucho tiempo, previendo su continuidad.

Hay ciertos contratos que pueden hacerse a perpetuidad, durando toda la vida del beneficiario, como por ejemplo el usufructo; y otros se establecen a favor de fallecidos, por lo cual su cadáver no podrá ser removido del lugar donde fue colocado, por ejemplo: “He comprado una parcela en un cementerio privado, para que descansen los restos de mi padre, y he pagado su mantenimiento a perpetuidad”.