Concepto de perseguir

Perseguir es un verbo que se originó en el latín “persequi”, vocablo integrado por el prefijo de continuidad, “per” más “sequi” en el sentido de “seguir”. Implica la acción de ir o desplazarse de modo continuo, rápido, sostenido, ansioso y hasta agobiante, tras de un objetivo huidizo (que puede ser una persona, una cosa, un sentimiento, una idea o un deseo) con el fin de alcanzarlo, con fines diversos.

Puede tener un sentido positivo: “Perseguí al delincuente para atraparlo e impedir que siga produciendo daños”, “Con motivo de perseguir mis sueños, realicé muchos sacrificios, pero al fin logré conseguir una buena posición social” o “Perseguí construir una vida honrada, y ya de anciano, no me arrepiento de nada”.

Concepto de perseguir

Pero también pueden perseguirse cosas malas: “El asesino persigue a su víctima sin ningún tipo de piedad”, “El `predador persigue a su presa sin darle tregua” o “Persigo conseguir una fortuna a cualquier precio”.

En ocasiones, el perseguidor no es un ser humano o un animal, sino que se usa el término para atribuirle una animación a cosas inmateriales, por ejemplo: “Lo persiguió la mala suerte durante toda su vida”, “No escaparás a tu destino, ya que te persigue como tu sombra” o “El éxito lo persigue en cualquier empresa que inicie”.

Existe otro tipo de persecución, que consiste en el hostigamiento y maltrato hacia una persona o grupo minoritario por hallarse en alguna situación de desventaja, por su orientación política, religiosa o sexual, o por su condición social o étnica, y en este caso no se va detrás corriendo tras sus pasos, sino que se lo maltrata y discrimina, para hacerlo sentir acorralado, quitarle su autoestima, lastimarlo o hasta matarlo. Por ejemplo: “Durante la Alemania nazi, la persecución hacia los judíos fue implacable y sanguinaria” o “Me han perseguido en mi trabajo por mis ideas políticas, y aunque lo soporté un tiempo, terminé renunciando, aunque inicié un juicio laboral por acoso”.