Concepto de pletórico

Del griego πληθωρικός la palabra pletórico alude a lo que cuenta con plétora, cultismo que designa aquello que se halla en plenitud, que está muy completo, desbordante, término que el padre de la medicina, el griego Hipócrates, usaba para referirse a los fluidos o humores orgánicos, en especial a la sangre excesiva. Ejemplos: “El hombre, preso del terror del bombardeo, huía desfalleciente, pletórico de sangre y sudor”.

Por extensión se usa la calificación de pletórico” para todo aquello que es muy cuantioso o rebosante, en especial referido a cosas inmateriales, por ejemplo: “Nació mi primer hijo y por ello estoy pletórico de alegría”, “Pletórico de salud el hombre llegó a vivir más de cien años” o “El hombre, pletórico de fe, cerraba los ojos a la vida con una sonrisa”. Para cosas materiales se usa con menos frecuencia, por ejemplo: “Tu sala está pletórica de muebles y casi no hay espacio para moverse” o “Tu pletórica biblioteca invita a informarse”.

Concepto de pletórico

Arnold Gehlen, filósofo alemán de ideología nazi (1904-1976) que intentó explicar al hombre, psicológica y físicamente desde el empirismo biológico, fue quien desarrolló una teoría sobre los impulsos humanos sobreabundantes o pletóricos que surgirían por la pérdida de sus instintos innatos, que obligan a que nazcan impulsos auto creados en forma permanente ante la necesidad de adaptarse a ambientes no definidos que no se corresponden a sus necesidades biológicas, pues sus posibilidades naturales son mucho más escasas que las del resto de los animales y recibe del mundo que lo rodea una sobre carga o plétora de estímulos.