Concepto de preciso

La palabra preciso, deriva en su etimología del vocablo latino “praecīsus” y puede referirse, como primera persona del verbo precisar, a necesitar algo, por ejemplo “preciso conseguir un empleo para poder formar una familia” o “preciso comprar los medicamentos si pretendo curarme”.

Puede también, como adjetivo, referirse a aquello que es exacto, claro o puntual, que se ajusta a algún patrón o modelo; por ejemplo: “en su discurso usó un lenguaje preciso, sin segundas intenciones, quedó claro a qué se refería” o “necesito un reloj que me marque la hora precisa” o “los límites entre ambos países no son precisos, y por eso hay tantas disputas territoriales”. En este sentido, lo preciso, se opone a lo ambiguo e incierto, y es una cualidad requerida y esperada en todo lo que pueda medirse o contarse, para evitar confusiones, por ejemplo, si dos personas combinan un horario, es necesario que ambos manejen tiempos precisos, para no desencontrarse.

También puede usarse para referirse a lo que es necesario: “Es preciso que estudies si quieres aprobar el examen”.

En el lenguaje, se requiere mayor precisión cuando se trata por ejemplo de la redacción de documentos jurídicos, ya que, al usarse como pruebas, no deberían generar contradicciones ni dudas, aunque las palabras tienen una precisión limitada, y son, ambiguas y vagas, por lo que requieren ser interpretadas. Los números sí, son precisos, y es por ello que las ciencias que los estudian se llaman exactas. Existen también instrumentos, llamados de precisión que se usan para medir magnitudes físicas, por ejemplo una balanza, que requieren exactitud (precisión).