Concepto de procedencia

La palabra procedencia proviene etimológicamente de “procedens”, palabra latina integrada por el prefijo que denota antelación: “pro”, y por el verbo “cedere” con el significado de “ir”. Procedencia entonces es aquello de donde otra cosa se deriva, viene o se origina; ejemplos: “ha arribado un vuelo procedente de Madrid”, “El país de procedencia de mi vecino es Polonia”, “La procedencia de esta mercadería es dudosa, al no haber facturas de compra podría provenir de robo o contrabando”, “Los conquistadores de América eran procedentes de Europa” o “La procedencia del nombre Pedro es hebrea”.

Concepto de procedencia

La historia familiar de una familia, la nacionalidad de sus progenitores, su raza, su situación económica determinan fuertemente las condiciones de vida de su descendencia, estableciendo un status adscrito que si bien actualmente se puede variar no es tan fácil; y en otras sociedades más estratificadas, como ocurrió en el medioevo o en la modernidad era prácticamente imposible, por lo cual la procedencia familiar era muy importante en las futuras oportunidades individuales.

En el lenguaje la mayoría de los idiomas no son originarios sino que proceden o se derivan de otros, como las lenguas romances que proceden del latín.

La procedencia en el ámbito jurídico hace alusión a ciertas características de las demandas o recursos, que para poder proseguir su curso una vez que han sido admitidas por reunir ciertos requisitos de forma, no cumplen con las cuestiones de fondo, como estar legitimado para demandar y/o estar debidamente fundadas las pretensiones. Si se declara la improcedencia, el juez lo resuelve de plano y ordena la devolución de la demanda y los elementos probatorios que la acompañan.