Concepto de prolegómeno

Del griego “prolegomenon” de donde pasó al latín como “prolegomena”, prolegómeno es un vocablo integrado por el prefijo de antelación “pro” y “legein” = “decir, leer, escoger”.

Prolegómeno o usualmente usado en plural, prolegómenos, es un preámbulo, una introducción o cualquier acción preparatoria, y se aplica en diferentes ámbitos:

Cuando alguien expone una cuestión dando una larga exposición banal inicial, que no va al fondo del asunto sino que alarga innecesariamente cuestiones previas, se dice que está invirtiendo demasiado tiempo en prolegómenos: “Sin prolegómenos, el político expuso sus ideas revolucionarias” o “Fue tan extenso el prolegómeno que cuando habló del tema que motivó la convocatoria, ya nadie prestaba atención”.

Concepto de prolegómeno

En un hecho se suelen llamar prolegómenos las circunstancias que lo originaron, sus antecedentes, y los momentos iniciales antes que se desencadene, por ejemplo: “En los prolegómenos de la Revolución Francesa la gente sintió mucho malestar por el aumento del precio del pan”, “Los prolegómenos de las elecciones democráticas suelen ser muy ricos en discusiones”, “En los prolegómenos de la Edad Media la iglesia cobró enorme poderío” o “En los prolegómenos de la boda, el novio parecía muy nervioso y dubitativo”.

Es también un prolegómeno la parte en un libro, tratado, manual o exposición, donde se realiza una caracterización, exposición de motivos y nociones preliminares, aclaratorias e introductorias, que ayudan a su comprensión: “Gracias al prolegómeno puede entender las razones del autor para escribir un drama tan profundo”.

El filósofo prusiano Immanuel Kant (1724-1804) escribió en 1783 “Prolegómenos a toda metafísica futura que pueda presentarse como ciencia” para realizar una síntesis de su filosofía trascendental, expuesta en su obra “Crítica de la razón pura”.

En el cristianismo se denominan prolegómenos a las exposiciones básicas sobre principios religiosos que preceden a cualquier estudio teológico más profundo, sin lo cuál no pueden entenderse esas cuestiones de fe más complejas.