Concepto de recóndito

Recóndito es un adjetivo que procede etimológicamente del latín “reconditus”, integrado por el prefijo “re” que en este caso denota intensidad, más el verbo “condere” que puede traducirse como esconder u ocultar.

Algo recóndito está muy oculto u escondido y puede ser algo material: “En un paraje recóndito de África viví una experiencia maravillosa” o “Tardaron mucho en hallar el botín pues lo habían dejado en un lugar recóndito”.

Los sitios recónditos no figuran en mapas de viajes y solo los turistas y viajeros curiosos y aventureros suelen descubrirlos. Muchos de ellos pueden resultar peligrosos, pero otros tienen una atmósfera de misterio y singularidad que los hace dignos de descubrir. Por ejemplo las escaleras de Haiku, en la isla de O’ahu de Hawaii es un camino empinado que conduce a una altura de 2,800 pies sobre el nivel del mar, y ofrece una vista muy hermosa de la isla.

Concepto de recóndito

Pero lo recóndito puede ser además, algo inmaterial: “En un recóndito lugar de mi memoria tal vez encuentre la razón de mi angustia”. Para el Psicoanálisis el inconsciente es el lugar de la mente donde se ocultan los deseos no satisfechos o las vivencias que olvidamos sin participación de nuestra voluntad por ser traumáticas. En ese sitio recóndito quedan olvidados, pero no del todo, pues surgen en nuestros sueños, en las conductas que no podemos explicar, en los actos fallidos, etcétera.

En el ámbito de la Música, “Recóndita Armonía” se titula la primera romanza (fragmento que se escribe pata un único instrumento en general vocal y melódico) de la opera Tosca, desarrollada en tres actos, de Giacomo Puccini, compositor italiano que vivió entre los años 1858 y 1924. El pintor, Mario Cavaradossi, es quien la canta al comparar una fotografía de su morena amada, la cantante Floria Tosca, con la mujer rubia que está pintando y expresar que mientras pinta, el único pensamiento que invade su mente es el de Tosca.