Concepto de rectificar

La palabra rectificar se conforma con dos vocablos de origen latino: “rectus” que se traduce como “recto” y el verbo “facere” con el significado de “hacer”, lo que origina “rectificare”. Rectificar es corregir, modificar algo a fin de convertirlo en correcto, cierto o ajustado a derecho. Como en este mundo todo es falible, la rectificación es el medio de reconocer el error y enmendarlo en la medida de lo posible.

Es común encontrar en documentaciones públicas o privadas, errores de hecho que necesitan ser rectificados para cumplir su finalidad, por ejemplo si alguien observa que en su pasaporte, en una escritura traslativa de dominio o en un contrato, existen datos erróneos en cuanto a su identidad u otros datos personales, debe pedir que se rectifiquen, a fin de evitar problemas. Ejemplos: “No pude viajar porque había un error en mi apellido consignado en mi documentación, y debo hacer el trámite de rectificación si quiero salir del país” o “Si no rectificas tu domicilio en el contrato, es posible que no puedan notificarte en forma debida”.

Concepto de rectificar

Cuándo alguien se desdice de lo que ha relatado, es otra acepción del término: “El testigo se desdijo de lo que declaró la semana anterior, parece que no había visto en realidad al sospechoso en la escena del crimen, y ahora podrá ser acusado de falso testimonio” o “Se citó al denunciante para ratifique o rectifique sus afirmaciones”.

Aplicado a las conductas, importa cambiar una mala por otra más adecuada: “Si no rectificas tu conducta grosera y agresiva, quedarás aislado del grupo”.

En Mecánica, la rectificación de motores, cigüeñal, árbol de levas, cilindros y otras piezas, consiste en mecanizarlas, para evitar o disminuir que se rocen, y por ello se desgasten. Con ese fin, las cuchillas o fresas son reemplazadas por muelas abrasivas.

En Química, la rectificación de líquidos consiste en purificarlos por destilación, realizada en varias etapas, logrando una separación más eficiente que en la destilación simple.