Concepto de recuperación

La palabra recuperación proviene etimológicamente del vocablo latino “recuperatĭo” que hace alusión a la acción de recuperar, o sea volver a tener lo que se perdió, ya sea algo material, un servicio o un estado de salud (el período de recuperación en este último caso se denomina convalecencia) por ejemplo, “acabo de recuperar una carta extraviada o “se recuperó el funcionamiento del servicio de trenes” o “me estoy recuperando paulatinamente de una fuerte gripe”; y a su efecto: “la recuperación del paciente fue solo parcial” o “la recuperación de la información que contenía la memoria de la PC fue imposible”. Otra cosa que puede recuperarse es el honor o el buen nombre, cuando fue injustamente mancillado: “el alumno se retractó luego de haber acusado al profesor de abuso sexual, y el docente recuperó su carrera y su honor”.

Concepto de recuperación

También se usa para hablar de la compensación de tiempo que no fue usado o fue improductivo, por ejemplo: “voy a trabajar el Domingo, ya que en la semana perdí tiempo por sentirme enfermo, y debo recuperarlo, si quiero que me cierren las cuentas” o “por no estudiar durante el año, ahora debo recuperar los contenidos del año escolar, durante las vacaciones”.

Las naciones deben recuperarse cuando atraviesan crisis, ya sean políticas, económicas o morales, y especialmente cuando sufren catástrofes naturales o guerras. Así por ejemplo, hablamos de la recuperación de Alemania luego de las guerras mundiales, o de la recuperación de las democracias en América Latina luego de las dictaduras que la gobernaron en la década de 1970, o de la recuperación del empleo, luego de una crisis económica.