Concepto de reforma

La palabra reforma está integrada por dos términos de origen latino: “re” prefijo indicativo de reiteración; y “forma” en el sentido de figura, configuración o imagen. Por ello la reforma implica cambiar el aspecto o las condiciones de algo, en forma total o parcial. Indica un cambio.

Las sociedades humanas y las ideologías y creencias son cambiantes, por lo cual las reformas se producen en todas las instituciones y servicios. Puede hablarse de reformas económicas, financieras, impositivas, sociales, en la producción, y religiosas entre otras.

Concepto de reforma

Se aplica en múltiples ámbitos: en Arquitectura, la reforma de una casa puede consistir en agregarle habitaciones, modernizarla, hacerle otro piso, etcétera; y es una especialidad a la que se dedican los arquitectos.

Pueden también reformarse las vestimentas, por ejemplo, para modernizarlas. Ejemplos: “voy a reformar mi antiguo vestido, agregándole un volado, que está muy de moda este año”.

Una reforma educativa puede consistir en agregarle o quitarle materias al plan de estudios, cambiar ciertos contenidos para adecuarlos a las exigencias actuales, modificar las leyes y reglamentaciones, incluir a más alumnos al sistema, etcétera.

Entre las grandes reformas que ha conocido la humanidad, podemos citar: las reformas del rey romano Servio Tullio, que organizó el censo de acuerdo a la fortuna de los ciudadanos, algo similar a las reformas que en Grecia realizó Solón; o la reforma agraria que pretendieron hacer en la Antigua Roma, los hermanos Graco, para redistribuir las extensiones de tierra de la República romana con infructuosos resultados. Estas reformas agrarias han sido comunes a toda la historia de la humanidad, como la efectuada en Bolivia en 1953.

Otro caso importante de reforma, en este caso, religiosa, fue la Reforma Protestante, que dividió al mundo cristiano en católicos y protestantes en el siglo XVI.