Concepto de remoto

La palabra remoto proviene en su etimología del vocablo latino “remotus”. Designa a lo que está muy alejado, ya sea en el espacio o en el tiempo. En el primer caso se dice por ejemplo “En un remoto país africano, dejé una experiencia de vida maravillosa”, y en el segundo “En el pasado remoto, el hombre tenía costumbres muy similares al resto de los animales”. Para que algo distante se transforme en remoto, no existe un límite demasiado preciso, por lo tanto el concepto está cargado de subjetividad. Por ejemplo algunos adultos ven a su infancia como algo remoto, pues casi ni recuerdan haber sido niños, mientras otros dicen “parece que fue ayer que yo era una criatura”.

También se dice que algo es remoto cuando existen muy pocas posibilidades de que acontezca: “Es muy remota la idea de que María se enamore de Juan”, o “es remota la posibilidad de que se salve tras la cirugía”.

Se denomina control remoto al pequeño aparato tecnológico que permite a la distancia, por ondas infrarrojas (de allí su nombre de remoto) manejar a otro más complejo con el cual debe haber un cierto contacto, no físico pero sí visual, aunque sea lejano, especialmente en cuanto a su encendido, apagado, volumen y otras funciones, como el control remoto del televisor, de la alarma del auto o de la vivienda. Es de gran comodidad pues podemos sin levantarnos, en el caso del televisor, cambiar de canal o bajar o subir el volumen, o ajustar el color de la imagen, etcétera. En el caso de las puertas de garaje que se abren y cierran a control remoto, son un importante elemento de seguridad, pues permite sacar o guardar el automóvil sin bajarse del vehículo.