Concepto de rendición

La palabra rendición alude a la acción y al efecto de rendirse. Procede del latín “redditiōnis”, vocablo integrado por el prefijo “re” que indica en este caso una dirección de retroceso, más el verbo “dare” = “dar”, y el sufijo “ción” de acción y efecto, lo que podría traducirse literalmente como volver a dar o devolver, y su consecuencia.

Se aplica en diversos contextos.

Las rendiciones de cuentas implican explicar lo que se ha realizado con bienes materiales o inmateriales que se tiene a cargo administrar y responder por ellos, por ejemplo: “El funcionario tuvo que hacer una rendición de cuentas sobre los resultados de su gestión”, “El tutor debió rendir cuentas una vez que el niño alcanzó la mayoría de edad” o “El empleado debió hacer una rendición de cuentas de su accionar en la empresa ya que había dudas sobre si había sido honesto”.

Concepto de rendición

Como sometimiento a otro u otros seres animados o inanimados: “El ejército ha realizado una oferta de rendición”, “El cansancio me ha vencido y he hecho una rendición a mis labores para descansar” o “La rendición del hombre ante su angustia se manifestaba en su rostro lloroso y abatido”. En este sentido el que se rinde acepta la autoridad y las imposiciones del vencedor, sin reticencias cuando la rendición es incondicional, o con ciertos reparos, cuando es una rendición condicionada.

En religión en este último sentido, se usa la expresión para manifestar la incondicionalidad que debe tener el ser humano ante Dios, ante quien debe efectuar su rendición, aceptando sus designios con resignación, sean buenos o malos, pues son parte de su plan perfecto, y como tal, aunque puedan doler, para los religiosos, cobran sentido.

Por último se usa para aludir a las utilidades que algo otorga: “Mi dinero tiene mayores rendimientos cuando lo invierto en actividades productivas” o “Mi tiempo tiene más rendimiento cuando me concentro en lo que hago”.