Concepto de rendimiento

La palabra rendimiento se compone de tres vocablos latinos: el prefijo de repetición “re”, el verbo “dare” con el significado de “dar” y por el sufijo “miento” indicador de resultado. O sea que el rendimiento alude a lo que se obtiene de algo, siendo una medida que surge de la aplicación de determinados medios o recursos productivos, naturales o artificiales sobre una materia, o el esfuerzo físico o intelectual, y el resultado que se obtiene. Por ejemplo: “mis trabajadores tienen un rendimiento óptico, ya que gracias a su trabajo creció la producción considerablemente a lo largo del año” o “el rendimiento de la cosecha fue muy malo, no alcanzó a cubrir los gastos de producción”.

Concepto de rendimiento

Vemos por lo tanto que el rendimiento se aplica a los resultados que se logran, en vistas a lo esperable y posible: “El rendimiento de mis alumnos en este año escolar fue óptimo, colmaron mis expectativas”. También con rendimiento medimos en cuánto nos es útil un producto, por ejemplo “Este detergente rinde para su uso diario durante todo un mes” o la medida que surge del balance entre la inversión y el resultado: “Tuve un enorme rendimiento en mi producción, gasté en la producción un tercio de lo que facturé por las ventas del producto” o “Ayer tuve un gran rendimiento en mis estudios, estudié tres horas, pero como logré concentrarme, pude preparar muy bien mis lecciones”.

Cuando decimos “estoy rendido” manifestamos que ya no podemos seguir produciendo o generando resultados, que nuestras fuerzas se han agotado, que estamos exhaustos.

El rendimiento o rendición ocurre también cuando alguien acepta la victoria del contrario, y se somete a él, o a las consecuencias o reglas establecidas al efecto.