Concepto de repaso

Un repaso es la acción y el efecto de repasar, integrada por dos vocablos latinos: el prefijo de repetición “re” y el verbo “passare” = “pasar”, o sea que un repaso implica volver a hacer una cosa o revivir una situación, con fines diversos: “He repasado los acontecimientos vividos en la noche del crimen para poder dar con el culpable” o “Repaso diariamente el camino que transitan los niños hacia la escuela para ver si es seguro”.

En Educación, llamamos repaso, a una nueva lectura que se hace de un texto estudiado para fijarlo mejor o la revisión de una tarea ya hecha, para identificar si persiste algún error o añadirle algún dato. El repaso es fundamental para los estudiantes y también para los docentes que darán una mejor clase si repasan lo que van a enseñar y las estrategias que aplicarán en el desarrollo de la clase. La técnica del subrayado de ideas principales ayuda al repaso ya que luego solo se lee lo que se ha resaltado.

Concepto de repaso

Cuando ya se ha enseñado un tema, es común que al final de la clase se repitan los temas principales a modo de síntesis que a su vez sirve de repaso. Suelen hacerse en este caso cuadros comparativos, sinópticos o mapas conceptuales.

Una técnica muy efectiva de aprendizaje es el repaso espaciado, donde los repasos se hacen en períodos que primero son cercanos en el tiempo, y luego se van distanciando a medida que el aprendizaje se va fijando en la memoria, pero sin dejar de repasar. Se usa mucho en los cursos de idiomas extranjeros, que es sabido que se van olvidando las palabras si no se las repasa, al principio muchas veces y luego pueden retenerse más tiempo.

También repasan los actores los guiones de sus personajes, pues la tarea de repaso ayuda a que se fijen por repetición los contenidos en la memoria a largo plazo.

No solo las actividades intelectuales deben repasarse sino también las físicas, como por ejemplo una coreografía.

En otros ámbitos también se usa la palabra repaso, por ejemplo, repasar la ropa es alisarla con el planchado, repasar los muebles es volver a pasar una franela para quitarles el polvo, repasar las costuras o los botones es asegurarlos con puntadas para que no se abran o salgan, respectivamente.