Concepto de retorcer

Retorcer es la acción de volver a torcer, verbo que proviene del latín “torcere” y significa “hacer girar”. Cuando se retuerce, los giros se intensifican para potenciar el efecto.

Se usa en varios ámbitos:

La ropa se retuerce luego de lavarla, para quitarle el exceso de agua, y así no chorree y tarde menos en secarse. Los modernos lavarropas y secarropas evitan el retorcido manual, haciendo esta actividad más cómoda y eficaz.

El cabello se retuerce cuando en general queremos hacer un peinado, y giramos un mechón sobre otro.

Puede también retorcerse algún miembro del cuerpo en forma accidental o ex profeso, como cuando alguien como castigo o amenaza le retuerce a otro un brazo, causándole dolor: “El hombre enojado con su hija por su mal comportamiento le retorció su brazo y la lastimó, y ahora deberá dar cuentas de su actitud agresiva ante la justicia”.

Se dice que un pensamiento es retorcido cuando a persona lo enmascara, lo mezcla con otros, lo disfraza, y entonces, cuando salen a la luz, sus exposiciones y acciones consecuentes, carecen de claridad, es confuso e intrincado, generalmente con fines poco éticos o maliciosos. Si quedan en el interior de la mente pueden enfermar a quien los tiene: “Sus retorcidos pensamientos lo llevaron a imaginar que su madre trataba de matarlo y por ello atentó él contra la vida de la pobre e inocente mujer” o “Sus pensamientos son tan retorcidos que es probable que pierda la cordura”.

Cuando un argumento es cambiado en sus fundamentos y se vuelve contra quien lo expuso, se dice que se ha retorcido: “El fiscal tomó los dichos de la defensa, y los retorció de tal modo que se convirtieron en prueba contra el imputado”.

Se dice que un problema es retorcido cuando cuesta resolverlo, ya que “hay que dar varias vueltas” para encontrarle una solución.

Cuando alguien tiene un dolor muy fuerte, es probable que se mueva y curve su cuerpo, y a esto se denomina “retorcerse de dolor”.