Concepto de sigilo

La palabra sigilo procede en su etimología del latín “sigillum” vocablo que se usaba para nombrar el sello o marca que se colocaba, a fin de preservar su inviolabilidad, en los documentos públicos o privados solo reservados a ser abiertos y leídos por su destinatario.

En la actualidad el sigilo, es también el sello y la estampa que se graba mediante él; pero con mayor habitualidad, se refiere al secreto con que se guardan ciertos datos o hechos, como por ejemplo el sigilo profesional (que deben mantener médicos, psicólogos, abogados, etcétera con respecto a las revelaciones de sus pacientes o clientes en el marco de la práctica profesional) el bancario, o el sacerdotal (sigilo sacramental o también conocido como secreto de arcano, que deben guardar los sacerdotes respecto a lo manifestado por los pecadores durante la confesión); y también el cuidado y cautela con que algo se hace para no ser descubierto o no despertar sospechas. Por ejemplo: “Con gran sigilo los policías aguardaban en la entrada de la tienda que acababa de ser asaltada para sorprender a los delincuentes” o “Se escapó de los secuestradores en un momento de descuidado con sigilo y astucia”. Los animales también suelen mostrarse sigilosos cuando quieren pasar inadvertidos, ya sea para huir, atacar a sus presas o no ser ellos las víctimas. Entre los animales más sigilosos se encuentran los felinos. Los cocodrilos son también un ejemplo de animales sigilosos, pues esperan a sus víctimas en completo silencio para luego atacarlas imprevistamente.

Concepto de sigilo

El sigilo se opone a lo ruidoso, público y manifiesto. Es por el contrario, silencioso, prudente, reservado, cauto y cuidadoso.

En el ámbito mágica, el sigilo, en el primer sentido expuesto, es el sello con que una entidad sobrenatural o demoníaca se da a conocer mediante una representación gráfica o simbólica, y también los símbolos mágicos reales o mentales, que se usan para representar deseos, y tratar de que ellos se hagan realidad.