Concepto de síntoma

La palabra síntoma nos remite en su etimología al griego σύμπτωμα (symptoma) vocablo compuesto, integrado por “syn” que indica “con”, el verbo “piptein” que puede traducirse como “caer”, y el sufijo “ma” que alude a un resultado. En la medicina griega un síntoma hacía referencia a los fenómenos que revelaban la existencia de una enfermedad por aparecer conjuntamente con ella.

Los síntomas de la enfermedad son las manifestaciones de ella que pueden ser percibidos por el enfermo y que le dan aviso de que algo en su organismo no está sano, y por ello ante la presencia de síntomas se debe recurrir al médico para relatárselos y en base a ello, a exámenes físicos y otros estudios pueda realizar un diagnóstico tomando signos objetivos (fiebre, edema, granos) y resultados de laboratorio, radiológicos, etcétera, y proceder a la cura si corresponde. A veces los síntomas no pertenecen a una enfermedad física, sino psíquica. En la esquizofrenia, por ejemplo, los síntomas son: ideas delirantes y persecutorias, alucinaciones, pensamiento desorganizado, desconcentración mental, irritabilidad e insomnio.

Concepto de síntoma

Los síntomas no son objetivos, sino que dependen de la percepción del paciente, y son por ejemplo, dolores, mareos, pesadez, cansancio.

En el ámbito de las Ciencias Sociales los síntomas son también manifestaciones o indicios de que algo está ocurriendo dentro de los grupos de personas, por ejemplo, “la baja de la demanda de productos es un síntoma de recesión económica” o “el principal síntoma de que la sociedad está en crisis es el acrecentamiento de los índices de violencia”.

Los síntomas en las Ciencias Naturales o Sociales pueden ser positivos, por ejemplo: “que el perro de Manuel esté comiendo tras la cirugía es un buen síntoma” o “los síntomas del rendimiento escolar son buenos, los alumnos subieron sus calificaciones”.