Concepto de sofisticado

La palabra sofisticado proviene etimológicamente del griego “sophistykós” siendo lo que estaba relacionado con los sofistas, filósofos griegos, surgidos durante el siglo de Pericles (siglo V a C) que dominaban el arte de la oratoria, siendo calificados por Sócrates y sus discípulos como “charlatanes” ya que además de cobrar por sus lecciones, éstas consistían en construcciones complejas de la realidad muchas veces deformantes para instruir a los ciudadanos en los asuntos de gobierno de la polis o ciudad-estado. Sus discursos eran por lo tanto, poco naturales, capciosos, adornados, refinados, avanzados, elaborados, complejos, y eso es lo que caracteriza actualmente a algo sofisticado, que es opuesto a lo humilde, sencillo y natural.

Concepto de sofisticado

Del griego, el término pasó al latín como “sofisticus” y así llegó a nuestro idioma. Sin embargo, entre nosotros tuvo una evolución ya que cuando por primera vez fue incorporado por la RAE en 1803 su significado era el de falso o engañoso, tomando en sentido literal su traducción del griego en consonancia con lo que expresamos sobre los discursos de los sofistas. Sin embargo, bajo la influencia del inglés, el término sofisticado fue variando su significado un siglo después para designar en la actualidad aquello que es elegante y refinado, por ejemplo: “tu gusto sofisticado está complicando mucho mi economía, debes adquirir productos más sencillos” o “su casa está adornada con buen gusto y sofisticación” o “el arte gótico combina sofisticación, misterio, fantasía y oscuridad” También se utiliza para hablar de maquinarias complejas en su uso y funcionamiento: “este sofisticado aparato me es muy difícil de utilizar, tiene demasiados programas y muy complejos”.