Concepto de soslayar

No hay acuerdo sobre el origen etimológico de la palabra soslayo. Para un sector procedería del latín, integrada por el prefijo “sub” que indica que algo está por debajo, y por “latus” con el significado de “lado”, aunque Coromidas sostiene que procede del francés “d´éslais” a su vez proveniente de “laissier” en el sentido de “dejar”.

Si nos remitimos a sus acepciones, este verbo se emplea para indicar que una cosa está colocada de manera oblicua o de lado, de tal modo que logre poder pasar por algún lugar que por su estrechez lo impida. Esto es muy común que ocurra cuando mudamos muebles de una habitación a otra o de una vivienda a otra, y observamos que es muy difícil que pase por la puerta o por corredores angostos, y entonces tengamos que inclinar o modificar la posición de los muebles para que logremos el objetivo.

Concepto de soslayar

En el sentido de dejar de lado o esquivar, se usa para los casos en que intentamos sortear dificultades. Por ejemplo: “Soslayé mi problema de pareja, dedicando mis energías a resolver aquellas cuestiones que tienen solución más inmediata, para luego, más tranquilo tratar de hallar una salida duradera” o “Debes soslayar los datos irrelevantes si quieres arribar a la resolución correcta del enigma”. También podemos querer apartar o dejar de lado personas, ideas o cosas: “Mis amigos me soslayan pues me consideran mentiroso”, “El político soslayó las opiniones de sus adversarios y dio un discurso ignorándolas” o “Voy a soslayar la mesa del living para privilegiar la ubicación del sillón”, respectivamente.

Por otra parte “mirar de soslayo” significa hacerlo de lado, oblicuamente, indicando desconfianza o disimulo: “Mi tía me miró de soslayo pues creía que yo estaba escondiendo golosinas” o “El hombre miraba de soslayo, las bonitas piernas de la señorita que estaba sentada a su lado”.