Concepto de tasa

La palabra tasa en su etimología, proviene del griego “taxis” o del latín “taxatio”, significando orden o disposición. Tiene varias acepciones:

Tributariamente, se aplica a la carga que debe abonarse por gozar de un servicio público que beneficia a quien lo abona, específicamente, por ejemplo por el barrido de la vereda o por peaje.

La tasa de precios máximos es el mayor importe que puede venderse un producto establecida por el Estado.

Financieramente se denomina tasa de interés al precio que se le fija al dinero prestado o recibido, por un determinado tiempo, por una entidad financiera. La tasa que se cobra de interés por los préstamos se denomina tasa activa, y la que se paga por el dinero depositado, tasa pasiva. Se calcula en un porcentaje del capital recibido o depositado.

La tasa cambiaria es la que determina la equivalencia entre distintas monedas, estableciendo cuántas monedas de un país se necesitan para adquirir la unidad monetaria de otro. Por ejemplo cuánto vale un dólar con respecto a un euro o un peso.

Las tasas, usadas en el sentido de indicadores, muestran un determinado fenómeno en su frecuencia, como serían las tasas de natalidad, que miden el número anual de nacimientos cada mil habitantes o con respecto a la totalidad de la población; o la de mortalidad, que expresa la cantidad de muertes con respecto al mismo período, y a igual población. La tasa de crecimiento vegetativo es la diferencia entre ambas tasas anteriores.

La tasa de mortalidad infantil nos muestra la cantidad de niños de edad inferior a un año, que fallecen de cada mil nacidos vivos, en un año.

En este sentido puede hablarse de varias tasas, como la de desempleo, de pobreza, de nivel de instrucción, etcétera.

La tasa de inflación mide el ritmo de acrecentamiento de los precios en un determinado tiempo y lugar.