Concepto de tenue

La palabra tenue es un adjetivo que se originó en el latín “tenuis”, siendo su significado: “delgado”, “débil”, “sutil” o “delicado”. Lo que es tenue posee poca fuerza, consistencia o importancia. Ejemplos: “La tenue luz de las velas impedían ver el recinto con claridad”, “Su tenue vida se iba apagando de a poco”, “La flor abría sus tenues pétalos, llenando el jardín de belleza” y “La novia tenía un maquillaje tenue y un vestido sencillo, lo que la tornaba angelical”, respectivamente.

Concepto de tenue

En ocasiones, calificar a algo de tenue puede ser positivo, si nos referimos a que resulta delicado, suave y acogedor: “El tenue color de las paredes hace al ambiente más grande y luminoso”; o de poca gravedad: “No te preocupes, mi resfrío es muy tenue, no me incomoda en mis tareas habituales”; pero en otros, puede ser una crítica, cuando a alguien se le dice que apriete más el lápiz pues su escritura es tan tenue que no alcanza a leerse su producción, o si la participación de un competidor, un alumno o un empleado, ha sido tenue, en el sentido de bajo rendimiento o poco destacada.

Puede calificarse de tenue a aquello que es poco denso, por ejemplo: “Una tenue llovizna”, “Una niebla tenue” o “Un tenue manto de nieve”.

Los sonidos tenues son suaves y apenas perceptibles, permitiendo el descanso y la concentración: “Con una música tenue lograrás hacer dormir al bebé”, “Si escuchas una música tenue mientras estudias estarás más entretenido y no dificultará tu atención”.

Algo de poca importancia, también puede ser considerado tenue: “Es muy tenue el aumento de las ventas de este año en relación al anterior” o “Ha sido muy tenue la inflación de este año”, “La gestión tenue del mandatario impidió su reelección”.