Concepto de tétrico

La palabra tétrico es un adjetivo que procede del latín “tetrĭcus” con el significado de triste, melancólico, serio o grave. Es posible que se derive de “taetrum” que designa lo que provoca irritación o disgusto. Se relaciona con lo sombrío, lo tenebroso, lo macabro, lo oscuro, lo lúgubre o lo fúnebre.

Se aplica en varios contextos y puede servir para caracterizar personas, animales, paisajes o cosas, con las diversas acepciones antes mencionadas. Un paisaje tétrico nos provoca miedo, sensación de soledad, de tristeza e inquietud, en general por estar alejado, descuidado, no contar con seguridad, no presentar construcciones o ser ellas ruinosas, tener altos pastizales o caminos intransitables, o escucharse ruidos poco familiares. Un libro tétrico nos sume en la melancolía, en el miedo y el desasosiego. Las decisiones tétricas son aquellas que pueden traer consecuencias negativas e irreparables, como el caso de que alguien decida suicidarse. Ejemplos de otros usos en oraciones: “Eran tétricos los gritos del animal herido, sumido en el dolor”, “La tétrica jornada culminó peor de lo que comenzó”, “No me gustan los cementerios pues el ambiente es tétrico”.

Concepto de tétrico

Una obra literaria o artística puede ser calificada de tétrica por su representación sombría o lúgubre, o por ser muy mala. Si bien es un calificativo negativo, a muchos les gusta lo tétrico como argumento de este tipo de obras, las que disfrutan como creación intelectual imaginaria.

El emperador del imperio galo, Tétrico I, que tuvo como César a su hijo Tétrico II, ejerció su autoridad entre los años 270 y 274, año en que debió enfrentarse al emperador romano Aureliano que quería reconquistar ese territorio, lo que logró efectivizar.