Concepto de tibieza

Tibieza es un sustantivo abstracto derivado de la cualidad de tibio, que significa que la temperatura de un cuerpo está en un término medio, entre lo caliente y lo frío. Se aplica en general a las comidas, por ejemplo cuando decimos: “por favor, necesito calentar este plato de pastas, ya que está tibio” o “deja entibiar el té o te quemarás la lengua”. Puede también referirse a otros casos, como por ejemplo: “este motor que debería estar tibio está demasiado caliente, es señal de que algo anda mal”.

Concepto de tibieza

La tibieza tiene valoración positiva o negativa, entonces, según el contexto y a lo que se haga referencia. En materia emocional y de compromiso individual o social, la tibieza alude a aquellos caracteres que no se definen totalmente por una posición en la vida, que no se animan a tomar decisiones comprometidas ni a enfrentarse abiertamente con sus rivales. Ejemplos: “El político tiene mucha tibieza en sus decisiones, no se compromete ni decide sobre el fondo de los problemas” o “La maestra tiene demasiada tibieza en la puesta de límites a sus alumnos y los problemas de conductas son tan graves que exigen una solución urgente.

A este respecto, el filósofo y diplomático italiano, Nicolás Maquiavelo (1469-1527) sostenía que los gobernantes no deben ser tibios en sus decisiones. Nos dice que cuando alguien con poder político quiere imponer nuevas normas, tendrá como enemigos a aquellos que las viejas leyes beneficiaban, y se enfrentarán a él con total vehemencia. Los gobernados que apoyan las nuevas leyes si bien están de acuerdo con ellas, no ayudarán al gobernante en forma decidida sino con tibieza, pues aún no confían en esas reformas cuyos frutos aún no se ven y temen a sus adversarios. Por lo tanto, con el apoyo solo de los tibios (que mucho no harán) y la oposición de aquellos que decididamente están en su contra, quien gobierna deberá recurrir a la fuerza para imponer ese orden nuevo, dejando de lado toda tibieza (actitud comprensiva y conciliatoria).

En frecuente hablar además, de tibieza, como aquella sensación de bienestar que nos provoca un lugar confortable, donde la temperatura del ambiente es la adecuada para nuestro relax. En este sentido hablamos de la tibieza del hogar o del nido o de la tibieza que nos procura un abrazo o el regazo de una madre.