Concepto de tinta

En el latín, y en concreto en las palabras tincta y tingere que significaba teñir, es donde se encuentra el origen del concepto de tinta. Un término con el que viene a definirse a aquel líquido de varios colores o pigmentos que es utilizado para dibujar o escribir mediante un instrumento apropiado para ello. Así, por ejemplo, hablaríamos de que un bolígrafo tiene tinta.

Un producto al que se hace referencia con la palabra que nos ocupa que ya era utilizado en el año 400 a.C. por los antiguos chinos pues lo empleaban para escribir con plumas y pinceles. En aquel entonces la tinta se componía de goma y de hollín. No obstante, a lo largo de la historia esta ha sido de muchos tipos y colores.

Y también lo sigue siendo pues en nuestros días podemos hablar, por ejemplo, de tinta china que es aquella que se realiza con negro de humo o de tinta de imprenta que es aquella de color negro y composición grasa que se emplea para llevar a cabo la impresión de documentos.

No obstante, cuando hablamos de tinta tenemos que tener en cuenta que también podemos hacer referencia a la secreción de tipo líquido que los cefalópodos utilizan, lanzándola al agua, como un simple medio de defensa. Este sería el caso del famoso pulpo.

En lo que respecta al término que estamos abordando también es necesario subrayar que existen muchas frases hechas que se basan en él. De esta manera, se suele emplear la expresión “a medias tintas” para referirse a hechos o circunstancias que no están del todo claros. Asimismo también se usa “correr la tinta” para manifestar que se puede escribir fácilmente, o “de buena tinta” que se emplea para decir que sabemos algo por parte de una fuente fidedigna.