Concepto de torcido

Torcido es el resultado de torcer, verbo del cual es su participio, del latín “torcere” en el sentido de “hacer girar”. Lo que es torcido no sigue una línea recta, no sigue el modelo o se desvía del camino correcto.

Ejemplos del primer sentido: “Estás escribiendo muy torcido ya que te sales frecuentemente del renglón”, “Has trazado una línea torcida, se inclina hacia arriba, tampoco debes hacerla hacia abajo, sino perfectamente horizontal”, “Tu costura está muy torcida, debe ser derecha y no formar ondas” o “El albañil colocó la ventana torcida, tiene una lado más levantado que el otro”.

Concepto de torcido

Si bien lo torcido es en general calificado de desprolijo, en algunos casos se realiza adrede, para salirse de lo convencional y manifestar libertad de formas. En la naturaleza hay pocas líneas rectas, basta observar un relieve montañoso (y hasta la misma llanura no es completamente recta) la forma de nuestro cuerpo, las nubes, las estrellas, etcétera.

Torcer la ropa, es apretarla, sacándole su forma al estrujarla para quitarle el agua cuando está mojada.

Cuando una parte del cuerpo se tuerce, es que posee o adopta un aspecto o una posición incorrecta que le hace daño o le quita armonía: “Tiene la cara torcida luego del accidente”, “Nació con un brazo torcido” o “Se ha torcido un pie caminando con tacones altos”.

Ejemplos de no ajustarse a un modelo o desviarse moralmente de lo correcto: “Estás torciendo la interpretación de mis enseñanzas virtuosas y pagarás las consecuencias”, “Si tuerces el camino de lo legal serás un marginado” o “Tienes una mente torcida y siempre ves lo que está mal en los demás sin juzgarte a ti mismo”. En este sentido lo torcido resulta inmoral, ilegal o contrario a lo que se consideran como sanas costumbres. Se dice comparativamente, cuando un niño se porta mal que hay que corregirlo del mismo modo que se endereza un árbol torcido. En religión elegir el sendero torcido es alejarse de Dios.