Concepto de trémulo

Surgido etimológicamente del latín “tremulus”, trémulo es un adjetivo que se originó en el verbo “tremere”, cuyo significado es temblar.

En las personas

Trémulo califica a quien se halla tembloroso (con movimientos continuos e involuntarios) en general como consecuencia de verse afectado por una situación que le infunde pánico o por padecer alguna enfermedad, como el caso del Parkinson o el accidente cerebro vascular, donde el paciente presenta abasia, o sea, falta de coordinación motora.

Concepto de trémulo

En las cosas

Aplicado a las cosas, puede hablarse de trémulo cuando el movimiento de ellas hace aparentar que están temblando como sucede con la llama de una vela, el viento o los astros: “A la tenue y trémula luz de las velas, la humilde costurera terminaba su labor”, “Sopla trémulo el viento en este día frío” o “La Luna se muestra trémula alumbrando la noche silenciosa”.

Uso literario

Si bien tembloroso y trémulo son sinónimos, trémulo es menos usado en el lenguaje coloquial y más en el literario. Como ejemplos de uso poético, podemos mencionar el poema “¡Piu avanti!” de Almafuerte, que usa la frase “trémulo de pavor, piénsate bravo”, o cuando Becquer en su Rima XIII nos dice “el trémulo fulgor de la mañana”, o José Martí, que titula su poema “El alma trémula y sola” integrante de los “Versos sencillos”, dedicado a la bailarina española Carmen Otero que viajó a París. En esos versos de Martí, se refleja él mismo, sentado, observando el espectáculo, logrando solo mientras dura la función poner una pausa a su triste y acongojada “alma trémula” desde su condición de exiliado cubano. En la canción patriótica argentina “A mi bandera” cuya letra pertenece a Juan Chassaing leemos “en la batalla tremoló triunfal”.

En Música

En Música, trémolo hace referencia a los cambios en la intensidad de un sonido, manteniéndose la altura constante.

Como cognomen

Entre los romanos los ciudadanos llevaban tres nombres, el último de los cuáles hacía referencia a una cualidad del sujeto, a alguna hazaña en favor de su pueblo, o al lugar de su procedencia. Hubo un guerrero y Cónsul en Roma, de origen plebeyo, que ejerció este último cargo en al año 306 a C. y en el 288 a. C. cuyo nombre era Quinto Marcio Trémulo.