Concepto de turbar

El verbo turbar proviene etimológicamente del vocablo latino “turbare”, acción que a su vez remite a la turba, entendida como muchedumbre, masa de personas indiferenciadas que producen confusión y alboroto.

Turbar significa molestar el curso normal de los hechos, alterar la calma de alguien o de una situación, tornando tensas las circunstancias. Ejemplos: “ante tu relato quedé completamente turbado, no acertaba a pensar con claridad, las ideas fluían confusas por mi mente” o “la presencia de los desconocidos en la casa, que irrumpieron sin permiso, turbó la reunión familiar que de apacible se tornó nerviosa y llena de temor” o “quedé aturdida con tu confesión, estoy completamente turbada” o “el silencio fue turbado por los gritos desesperados de la anciana”.

Concepto de turbar

Quien es objeto de una turbación no puede continuar actuando o pensando con normalidad, y esta acción puede causar restricciones a derechos, por lo cual puede estar sancionada por la ley. En Derecho existen varias medidas que protegen frente a turbaciones de terceros, por ejemplo, los interdictos o acciones posesorias que lo hacen frente a aquellos que molestan al poseedor en ejercicio de sus derechos posesorios. El Código Civil argentino en su artículo 2469 declara que el afectado por una turbación arbitraria de sus derechos posesorios de cualquier naturaleza, puede recurrir a la acción judicial sumaria para que se lo mantenga en ejercicio de su posesión. Además, la garantía de evicción, ampara al adquirente de un objeto a título oneroso, contra los derechos que puedan tener terceros sobre el bien transmitido, originados en una relación con el propietario anterior, el que debe responder ante quien se ve despojado de ese bien o turbado en sus derechos por parte del tercero, siempre que el adquirente no conociera previamente la situación que afectaba al bien (art. 2091 CC. Argentino).

Una turbación de gran magnitud es una perturbación, ya que la anteposición de “per” le adiciona mayor magnitud al hecho turbador.