Concepto de urgencia

En la palabra latina urgentia tiene su origen el concepto de urgencia con el que viene a expresarse la cualidad de urgente que tiene cualquier situación. En este sentido, se puede definir dicho término como todo aquello que no puede esperar, que requiere o necesita que se acometa una acción de inmediato.

Así, un claro ejemplo de ese citado significado sería el siguiente: “Por favor, ayúdeme. Necesito que me preste el teléfono para hacer una llamada, es una urgencia. He tenido un accidente con el coche y tengo que llamar a una ambulancia para que atienda a mi amigo”.

Viendo la frase anterior utilizada es necesario subrayar que el término que estamos abordando la mayoría de las veces va unido indisolublemente al campo sanitario. Y es que, en muchas ocasiones, cuando nos referimos a urgencia estamos hablando de un hecho que tiene que ver con accidentes, enfermedades, malestar…

De esta manera, incluso en los hospitales existe un área que se da en llamar Urgencias. En esta lo que se produce es la atención inmediata y sin demoras a pacientes que han sufrido inesperadamente cualquier incidente o bien que han visto mermado su estado de salud de manera rápida: un empeoramiento en una grave enfermedad, una caída que le ha producido la rotura de un hueso, un infarto, un accidente de tráfico…

Otra acepción que tiene el concepto que nos ocupa es cuando se refiere concretamente a cuestiones burocráticas o de tipo legal en las que se requiere que sin retraso ninguno se lleve a cabo el cumplimiento de una norma o de un plazo. En esta línea, se enmarcarían los llamados decretos de urgencia que son elaborados por el poder pertinente por determinadas situaciones que necesitan una acción rápida.