Concepto de vértigo

De la palabra latina vertigo procede el concepto actual de vértigo con el que se intenta definir a un trastorno que sufre un ser humano y que se caracteriza por la sensación de falta de estabilidad, de equilibrio. Una situación que se puede ver acompañada de vómitos, náuseas o sudoración.

De dos tipos puede ser el vértigo: objetivo y subjetivo. El primero es aquel que tiene lugar cuando el individuo siente que todo lo que está a su alrededor se mueve. Y el segundo es lo contrario, es cuando aquel siente que es él el que gira con respecto a lo que le rodea.

Aunque los citados son los más usuales, también existen el vértigo periférico, el central, el de altura, los falsos vértigos como las lipotimias así como otros que son denominados como temores de desprotección o mareos por aceleración.

Además del significado que hemos expuesto, el concepto que nos ocupa también es utilizado, en otras ocasiones, como sinónimo de ajetreo, de un ritmo intenso, de mucha velocidad. Así, es frecuente exponer: “el vértigo de esta ciudad le está asustando y le está haciendo dudar de si lo mejor no es volver al pueblo”.

No podíamos terminar de desarrollar este término que nos ocupa sin hacer referencia al vértigo más famoso de todos los tiempos, el que da título a una de las obras maestras del gran director de cine Alfred Hitchcok. Una película, protagonizada por James Stewart y Kim Novak, que fue estrenada en el año 1958.