Concepto de vestigio

La palabra vestigio proviene en su etimología del latín “vestigĭum” con el significado de “ir detrás de una pista o huella” con referencia a la marca que dejan las pisadas en la arena o en la tierra. Los vestigios son rastros que pueden servir a nivel personal pero que muchas veces ayudan a esclarecer delitos, pues pueden servir como elementos de prueba, y también permiten avanzar investigaciones en ciencias naturales y sociales.

Es por ello que cuando usamos la palabra vestigio lo hacemos para encontrar algo material o inmaterial que quedó de lo que aconteció, que nos ayude a saber lo que pasó verdaderamente, ya sea a través de memorias o noticias que nos llegan de ellos, indicios, señales u otras indicaciones, que nos den pistas o sospechas para descubrir evidencias. Ejemplos: “dejó vestigios de su paso por la casa, pues al ser desordenada cambió las cosas de lugar”, “existen vestigios de que seguía enamorada de su ex novio, por las cartas que le escribió luego de la ruptura sentimental”, “busco vestigios del hombre que fui, y no puedo reconocerlos, he cambiado radicalmente” o “aún se ven vestigios de pensamientos dictatoriales en los gobernantes de las actuales democracias”.

Concepto de vestigio

Las ruinas son vestigios concretos del pasado que dan testimonio concreto de las culturas de los pueblos a los que pertenecen. Ejemplos: “las ruinas griegas dan vestigios de la asombrosa cultura que poseía este pueblo del mundo antiguo”.

En Biología, se llama órgano o más precisamente estructura vectigial a aquel que ya no cumple la función que ejercía en otras épocas, por obra del proceso de evolución. Sin embargo, están presentes en los organismos vivos como vestigio de la obra que otrora les correspondía realizar. Uno de ellos es el coxis, que quedó como resultado de alguna cola que en algún momento existió. El apéndice y las muelas de juicio también son vectigiales.