Concepto de consonantes

La palabra consonante proviene del latín “consonans” integrada por “con” = junto o unido, y “sonare” = sonar, designando a las letras que sonando junto a las vocales forman palabras. Incluso deben estar acompañadas de vocales para pronunciar la consonante misma, por ejemplo para nombrar la d, tememos que usar esa letra acompañada de la vocal “e” (de). El alfabeto latino contiene 21 consonantes.

Las consonantes se producen por el roce o el choque del aire con algunos de los órganos de la fonación:

Las consonantes que se emiten con la participación de los labios, como la B, la F, la P, y la V, reciben el nombre de labiales. Las que lo hacen por medio de la lengua, reciben la denominación de linguales, y son la L y la LL. Con la garganta se producen las guturales (la G, la J, la K y la X), las paladiales son la Y, la R y la RR; las dentales son la D, la T, la S y la CH; mientras que las nasales son la N y la Ñ.

Otra clasificación atiende a cómo actúan los órganos articulatorios: Si están cerrados y se abren repentinamente para permitir el paso del aire, se llaman consonantes explosivas u oclusivas, como por ejemplo la P la T y la K, que además son sordas, pues no se produce en su emisión la vibración de las cuerdas vocales. Las frocativas, como la F, se articulan estrechando los órganos fonatorios. En las laterales, el aire sale por los laterales de la boca, al cerrar la lengua la parte central, por ejemplo, la L, que es además sonora y alveolar.