Concepto de cultismo

La palabra cultismo tiene dos acepciones:

En primer término un cultismo es una palabra de un idioma que no pertenece a la lengua popularmente hablada sino que es empleado en el campo literario o científico, o sea en el lenguaje culto. Procede de “cultus” designando algo cultivado o trabajado con esmero, por ejemplo, recóndito, estrepitoso, níveo, melifluo, etcétera.

Por otra parte, los cultismos son palabras que emplearon las lenguas clásicas, griegas y romanas cultas, y que sin mayores cambios, en escritura y significado, solo los que les impusieron las lenguas romances, respetando raíces y morfemas, fueron tomadas tardíamente por nuestro idioma. Se diferencian de los neologismos, pues éstos son palabras nacidas a partir del griego o el latín, pero sufrieron adaptaciones. De los latinismos también difieren ya que éstos son expresiones o palabras latinas que se usan en nuestro idioma de modo literal, por ejemplo “alter ego” o “in dubio pro reo”.

Concepto de cultismo

Los cultismos son palabras que nacieron de la lengua que hablaban los eruditos, y no los habitantes comunes de Grecia y Roma como soldados o mercaderes, que hablaban el latín vulgar, lengua popular. Los términos propios de sacerdotes, magistrados y poetas, que en general se usaban en la lengua escrita o en la oralidad ceremonial y/o religiosa, era el latín culto. Es por eso que esta lengua culta no sufrió los cambios y adaptaciones que se van imponiendo por el uso cotidiano y repetido. Fueron introducidos por obra de la Literatura, la Filosofía, las Ciencias, etcétera, y esos son los cultismos.

Ejemplos de cultismos: “dominio, del latín “dominium”, voluntad, del latín “voluntatem”, cultismo del latín “cultum”, ópera del latín “operam”, potestad, del latín “potestas”, etcétera.