Concepto de disgrafía

La palabra disgrafía surgió de la unión de dos vocablos griegos: δυσ (dys) que indica una dificultad y γράφω con el significado de escribir o grabar.

La disgrafía es, entonces, una dificultad para escribir (los trazos se hacen en forma muy lenta o muy rápida, sin respetar los renglones, con rasgos irregulares, muy grandes o diminutos, desparejos o torpes, se separan muchos las palabras entre sí o se apiñan) a veces combinada con la dificultad en la expresión oral.

La disgrafía se manifiesta por no poder dibujar las letras del alfabeto, y a posteriori, uniéndolas en palabras de modo incomprensible, lo que ineludiblemente influirá en su desempeño escolar, y en el posterior mundo adulto, ya que la escritura manual es un instrumento indispensable para comunicarse aún hoy en día, donde no siempre contamos con máquinas que escriban por nosotros, y que eviten el problema caligráfico.

Concepto de disgrafía

Puede obedecer a varias causas, ya que en el proceso de escribir intervienen varios campos de la mente y además pueden manifestarse a través de la escritura, problemas emocionales.

Si existen trastornos psicomotores, la persona escribirá en forma demasiado lenta, no diferenciará bien las letras al escribirlas (aunque al pronunciarlas lo haga correctamente) no tomará el lápiz en forma adecuada. Puede también estar comprometido en el trastorno, la percepción de los formatos, los ritmos, el espacio y el tiempo y la atención.

Se diagnostica recién en los comienzos de la escolarización primaria (alrededor de los 7 años) y cuanto más temprano será más fácil corregirlo, a través de copia de textos, dictados, técnicas posturales, de uso del lápiz y caligrafía. Hay que descartar lesiones o trastornos de tipo neurológico o de baja capacidad intelectual, pues en esos casos, se necesitará apoyo de profesionales especializados.

Cuando las palabras o frases no son escritas en forma correcta desde el aspecto gramatical y se vincula con problemas de lectura, se denomina al trastorno disortografía. Esto aparece asociado a un medio sociocultural precario, a la falta de atención, a oír o ver con dificultad o a un aprendizaje deficitario. En la disortografía a diferencia de los que ocurre en la disgrafía no se presentan problemas grafomotores,. Por ejemplo escriben “guevos” en lugar de huevos o anteponen artículos a los nombres: “la María” pues lo pronuncian así y creen que eso es lo correcto.