Concepto de proposición

Originada etimológicamente en el latín “propositio”, la palabra proposición hace referencia a la oferta que alguien le hace a otro. Por ejemplo “¿Te das cuenta que tu proposición resulta indecorosa?” o “Acabo de aceptar la proposición de trabajo que me hizo Ernesto”.

Gramaticalmente, las proposiciones son oraciones completas, con sujeto y predicado, pero que se encuentran subordinadas a otra oración principal, formando parte de ellas. Incluso una oración subordinada respecto de otra, puede ser principal referida a otra oración que esté subordinada a ella. Pueden clasificarse las proposiciones, en sustantivas, cuando cumplen en la oración la función del sustantivo y pueden formalmente, intercambiarse con él. Por ejemplo: “El anciano necesita que la gente lo ayude”. En este caso la proposición sustantiva subordinada “que la gente lo ayude” podría ser intercambiada por un sustantivo: dinero, hogar, etcétera.

Cuando desempeñan la función de adjetivos, se denominan proposiciones adjetivas. En general se colocan luego del sustantivo que afectan, que recibe el nombre de antecedente. Ejemplo: “El niño, que salió abanderado, es muy responsable”. Las proposiciones adverbiales, cumplen la función de adverbio en la oración. Por ejemplo: “Elsa vive donde vivieron sus abuelos”.

Las proposiciones condicionales se denominan hipótesis, y en general, preceden a la oración principal. Por ejemplo: “Si decides venir, te espero.

En Retórica, las proposiciones contienen enunciados cuyo fin es convencer al auditorio.

En Lógica, cada uno de los juicios que se forman a partir de los conceptos, y que componen un razonamiento, al ser oralmente expresados, reciben el nombre de proposiciones. Como principal propiedad de las proposiciones, está la de ser verdaderas o falsas. Las proposiciones de las que se ocupa la lógica aristotélica son las categóricas, que constan de un sujeto y de un predicado, unidos por una cópula de atribución, afirmativa o negativa.