Concepto de soneto

Soneto, como palabra, surgió etimológicamente en el latín “sonus” = sonido. Del provenzal “sonet” pasó al italiano como “sonetto” y finalmente de allí lo tomó en préstamo el español.

El soneto, como composición poética lírica surgió en el siglo XIII, en Italia, precediendo al Renacimiento, siendo muy conocidos y valorados los sonetos, en la corte siciliana. En el siglo XIV, fue Petrarca (1304-1374) el poeta que empleó los sonetos con gran maestría y difundió la técnica. En su “Canzioniere” de sus 366 piezas, la mayoría son sonetos (317). El marqués de Santillana (1388-1458) fue el precursor de los sonetos en idioma español. A él le siguieron Juan Boscán (1487-1542) y Garcilazo de la Vega (1501-1536) que lograron consolidarlo.

Concepto de soneto

Otro autor de sonetos fue Juan Ramón Jiménez (1881-1958) con sus “Sonetos espirituales” de 1917. Ya en 1924 aparecen los “Sonetos a Orfeo” de Rainer María Rilke (1875-1926) de contenido existencial. En 1943, Dionisio Ridruejo (1912-1975) escribió “Sonetos a la piedra”.

Un soneto muy original y gracioso es el del argentino Baldomero Fernández Moreno (1886-1950) titulado “Soneto a tus vísceras”, muy diferente a otro soneto del mismo autor, delicado, romántico y fino “Setenta balcones y ninguna flor”.

Los sonetos cuentan con catorce versos de once sílabas (endecasílabos) que se reparten en cuatro estrofas, compuestas de dos cuartetos y de dos tercetos con rima consonante, encadenada en general entre el primero y el cuarto, y entre el segundo y el tercero.

Se conocen como sonetos alejandrinos, los usados por los poetas modernistas que se inspiraron en la lírica francesa. Los versos alejandrinos poseen catorce sílabas que se separan en dos hemistiquios (verso dividido en la mitad por una pausa de entonación). El que introdujo al castellano los sonetos alejandrinos fue Rubén Darío.