Concepto de unimembre

Unimembre en su etimología significa “lo que está compuesto por un solo miembro”, ya que proviene del latín “unus” que significa uno y de “membrum” que se traduce como miembro.

La palabra unimembre se utiliza especialmente en Gramática para designar a aquellas oraciones que no pueden dividirse en sujeto y en predicado, como sí puede hacerse en las bimembres. Sin embargo, puede utilizarse en otros ámbitos, como en el Derecho Comercial, al hablar de sociedades unimembres, formadas por un solo socio.

Refriéndose a uso más frecuente, podemos decir, que existen oraciones donde el sujeto no aparece expresado pero se presupone. Son los casos de sujeto tácito, por ejemplo: “Fui al cine”. El sujeto “yo”, está, aunque tácito, y por lo tanto es una oración bimembre.

En las oraciones unimembres, que son las menos numerosas, el sujeto (construcción sustantiva) o el predicado (construcción verbal) se omiten, pero no pueden presuponerse. Esto ocurre a veces conscientemente para provocar algún efecto especial, como cuando se usa en forma de recurso literario, o cuando se lo hace por no estructurar bien la oración, o por estar el hablante embargado por la emoción, o por responder simplemente a un saldo de cortesía, o porque sus predicados verbales no cuentan con sujeto de forma natural, como es el caso de: “llueve”, o de cualquier verbo que se refiera a un fenómeno de la naturaleza. Sin embargo el mensaje que expresan es completo.

Otros ejemplos de oraciones unimembres: “noche tormentosa”, “un pequeño pícaro”, “un sol brillante” o “buen día”. No hay en ellas ni sujeto ni predicado, a pesar de que puedan tener más de una palabra (nunca son muchas) pues solo son una expresión, pero no dicen algo de alguna persona o de una cosa.